Viniste blanca e inmaculada…
Me dijiste que eras la paloma mensajera…
De paz y armonía…
Me encantó verte entusiasmada…
Y leer tu alegación intencionada…
Fuiste alzando un vuelo surcando una nube alejada…
Volviste triste y ensangrentada…
Comiste de mi mano estando muy cansada…
Levantaste un vuelo sobre una tierra herida…
Y me dejaste una pluma.

Gracias paloma por dejarme una pluma…
Con que escribí un verso para una paz soñada…
De un pueblo hermano, allí en la franja de Gaza…
Lo escribí con la sangre de una tierra palestina…
Que se llamó palestina y se llama palestina.

Gracias paloma por dejarme una pluma…
Para anotar la fecha de tu muerte anunciada…
En el cuaderno de un niño de Gaza…
Donde quería escribir su esperanza usurpada…
De una infancia robada.

Gracias paloma por dejarme una pluma…
Para tachar de un plumazo la hipocresía…
Para señalar valores amurallados con mentira…
Donde el mal se disfraza con tu imagen impoluta…
Masacrando la paz en Palestina.

Gracias paloma por dejarme una pluma.

Abdo Tounsi
16 de abril 2024