no hay estrellas ni luna en esta primavera,
no hay fragancias de flores, ni olor a pan fresco,
no hay palomas tonteando con sus parejas,
ya no creen en el amor,
no hay poesía en las olas del mar,
ni color en los atardeceres,

no hay juguetes en las manos de los niños,
no hay música en el aire,
ni palabras dulces de enamorados,
ya no se envían cartas con palabras mimosas,
se escribe todo con lágrimas que se elevan a los cielos,

no hay abril ni habrá mayo, están siendo masacrados,
no hay mujeres en los talleres de bordados,
ni preparando deliciosos almuerzos,
no hay deseos de crear belleza,
no se puede creer en la belleza,

no hay niños estudiando, cantando, riendo,
simplemente no hay niños,
se han hecho mayores de golpe,

no hay sueños,
cuesta cerrar los ojos,
¿quién quiere adentrarse en el laberinto de las pesadillas?

no hay olivos
ni datileras,
no hay limoneros
ni naranjos
no hay color en las casas o en las calles,
nos hemos quedado sin nuestros hermosos recuerdos,

hay que resistir,
tenemos que resistir un poco más,
hay que resistir hasta el verano,
existen 34.000 razones para seguir resistiendo,
hay demasiadas heridas abiertas para claudicar ahora,

el dolor de cientos de lunas nos implora que sigamos adelante

21 de abril


Autor:

Armando Lozano Hernández Militante por la paz

Estudió en Universitat Autònoma de Barcelona

Director de Espacio Ronda en Madrid