Al doctor Adan Al Bursh

Nada sale con vida de aquí.
Solo las tinieblas reinan entre estas rejas,
solo las tinieblas alumbran las miradas,
sin pájaro sin luna sin sangre se respira aquí.

Eras un hombre, ahora un despojo,
alguien dijo que eras un doctor,
ahora eres un montón de cenizas
impregnadas de gasolina.

Abril se asfixia en este pudridero.
Aprendices de Mengele retuercen
huesos, carnes, uñas, ojos, dientes, …
Un día aquí es mil días fuera.

No hay alma tras las ventanas tapiadas:
el terror, el aullido, el martilleo,
trabajan sin descanso para la muerte.
El 19 de abril fue tu día.

Terminaron cuatro meses de espera.
Eras uno más en la lista, nada especial.
Ahora eres uno menos. Nada cambia.
Ya no molestarás, un peligro desactivado.

Esto es una guerra, no un juego de niños.
¡Qué alguien recoja la basura del callejón!
Los verdugos en la prisión de Ofer no saben hablar,
solo cuando van de paisano piensan.


Autor:

Armando Lozano Hernández Militante por la paz

Estudió en Universitat Autònoma de Barcelona

Director de Espacio Ronda en Madrid