Abdo Tounsi – 3 de enero 2024
Hana: Hola, ¿cómo te llamas?
Salam: Hola, me llamo Salam.
H: Qué nombre más bonito, yo tenía una compañera de colegio que también se llamaba Salam como tú. Tú eres árabe, ¿verdad?
S: Sí así es, soy de Gaza en Palestina.
H: Tú nombre quiere decir Paz, ¿verdad?
S: Sí, te lo habrá dicho tu compañera.
H: Sí, pero también me interesan los significados de los nombres. Mi nombre por ejemplo significa flor en japonés y es Hana, es que soy de Hiroshima, mis padres me pusieron ese nombre como símbolo de esperanza.
S: ¡Qué bonito!
H: Bueno, ¿qué haces tú aquí?, perdona es una broma. Quería decir ¿de qué te has muerto?
S: Yo no me he muerto de nada, a mí me mataron. Aunque en los medios de desinformación siempre dicen que nos hemos muerto.
H: Perdona, no entiendo ¿a qué te refieres?
S: Mira, como te dije soy de Gaza y el ejército de Israel nos bombardea y nos mata.
H: Sí, sí he oído de esta guerra.
S: Perdona Hana, no es una guerra es un genocidio, lo mismo que hicieron en tu tierra en Hiroshima.
H: Veo que sabes la historia de mi tierra.
S: Es que me gusta mucho la historia, sacaba siempre sobresaliente en la escuela.
H: Bueno, entonces eres una niña asesinada por el ejército de Israel, ¿verdad?
S: Sí, y lo que más me interesa ahora es que encuentren mi cuerpo.
H: ¿Por qué no lo van a encontrar?
S: Es que, al morirme miré atrás y vi que todo el edificio de mi casa se ha convertido en escombros, y todos los vecinos, es decir, nuestros cuerpos están debajo de una montaña de cascotes.
H: ¡Que terrible lo que me cuentas! Entonces tu edificio lo habitaban familias.
S: Sí, y éramos numerosas como la mía, digo éramos porque no creo que nadie haya sobrevivido. En mi familia éramos 7 con mis padres, mi abuela Palestina y mis dos hermanos gemelos Samir y Salim de 5 años y mi hermana Sulaima de 9 años.
H: ¡Qué pena! Veo que, a todos los hermanos, os pusieron nombres que empiezan por la letra S.
S: Sí porque mi madre se llamaba Sihaam y mi padre Saaid, quisieron que todos tengamos nombres árabes que comienzan con la letra S, como ellos.
H: ¡Qué bonito, y que gran pena!
S: Bueno, y tú Hana ¿de qué has muerto?
H: Pues sí, yo sí que he muerto por causas naturales, el causante fue un cáncer.
S: Tal vez tú también fuiste asesinada
H: ¿Por qué dices esto Salam?
S: Digo que tal vez fue la bomba nuclear la que dejó dañados los genes de tu familia.
H: ¡Qué ocurrencia la tuya Salam!, pero si esto fue hace muchos años.
S: No te creas Hana, he leído sobre casos que sí puede que tenga que ver.
H: Es que, ¿también te interesaba la medicina?
S: Sí porque quería ser médica.
H: ¡Qué pena!, a lo mejor habrías sido muy buena medica tal y como veo tu excepcional inteligencia.
S: ¡Ah Hana!, otra cosa; tú y yo somos víctimas asesinadas por las mismas armas.
H: Bueno, bueno amiga Salam que exagerada eres, la de Hiroshima fue una bomba nuclear y lo tuyo fue de una normal
S: No, amiga Hana, no es normal, pesaba toneladas y sus efectos de destrucción cuando se lanzan varias, como las que lanza el ejército israelí mejor dicho sionista, es comparado con la de Hiroshima.
H: Pero Salam, ¡también eres experta en bombas!
S: Puedes decir que sí, es que en Gaza llevamos veinte años siendo bombardeados, con lo que he visto y lo que me han contado, me he hecho algo experta. Otra cosa estas bombas que nos lanzan están fabricadas en EEUU como la de Hiroshima.
H: Entonces, podemos decir que nos mataron bombas fabricadas con las mismas manos.
S: Así es amiga Hana.
H: Veamos… has dicho una palabra que no sé de qué es, ni su significado. ¿Qué es sionismo?
S: Mira Hana, el sionismo es una ideología que en el año 1975 la Asamblea General de Naciones Unidas la declaró una ideología racista, pero los países influyentes del mundo y como siempre por intereses económicos y geoestratégicos, en 1991 y según estos países para dar oportunidad a la paz en Oriente Medio la anularon. Una mentira más que sufrimos en Palestina.
H: A todo esto, yo tengo 19 años, ¿y tú cuántos Salam?
S: Yo 16 años.
H: Mira Salam ya estamos avanzando, pronto nos toca saber, por qué puerta entramos.
S: Sí, es que ha sido una cola muy larga de tantos asesinatos de Gaza. A ver si la señora de la mesa me puede hacer un favor antes de entrar.
H: ¿Qué favor?
S: Es que me gustaría volver a la tierra para indicar a mi primo Bilal que es voluntario de protección civil, indicarle donde está mi cuerpo y los de mi familia, para que tengamos un entierro digno.
H: No creo que sea posible Salam, que yo sepa no he visto a nadie de la cola, que se dé la vuelta y se baje a la tierra.
S: Bueno, yo lo voy a pedir y a ver lo que me dice.
H: Ya, ya me toca, venga dame un abrazo y espero que nos veamos dentro.
S: Adiós amiga Hana.
—————-
Gabriela: Hola Salam.
S: Hola señora, ¿Cómo sabe usted mi nombre?
G: Claro hija, estamos en el cielo, nosotros y nosotras lo sabemos todo.
S: Ya, perdone como se llama para dirigirme a usted.
G: Yo me llamo Gabriela.
S: ¡Anda! es como el ángel Gabriel.
G: Sí, pero en femenino, yo también soy ángel. Dime en que te puedo ayudar.
S: Mire señora, yo quisiera volver a la tierra para indicar a mi primo Bilal que es voluntario de protección civil, indicarle donde están los cuerpos de mi familia y el mío.
G: Esto creo que no se puede hacer hija.
S: Por favor señora, es muy importante para mí.
G: Bueno, espera que voy a consultarlo a la jefa.
G: Mira Salam, me dice la jefa que te concede cinco minutos de la próxima noche en Gaza, para bajar e indicarlo a tu primo, mientras tanto siéntate a mi lado y me ayudas, es que la cola es enorme.
S: ¡Ah! Muchas gracias señora ángela Gabriela.
G: Venga Salam, ya son las 2 de la madrugada en Gaza, ya puedes bajar, allí en una jaima del campamento de desplazados de Rafah, encontrarás a tu primo Bilal.
S: ¿Pero, cómo?
G: No te preocupes ahora que te des la vuelta y siendo menor; te presto mis alas y ellas te llevan.
S: ¡Huy! Muchas gracias. ¿Cómo se lo indico?
G: Es fácil, cuando llegues darás siete vueltas sobre su cabeza y el mensaje le llegará como un sueño.
S: ¡Mágico! Ojalá puedan hacer ustedes esto con los miles de cuerpos que están enterrados bajo los escombros.
G: Bueno Salam, tomo nota y se lo paso a los jefes; venga ya es hora. Hasta luego.
S: Sí, hasta luego señora
