1
¿Qué es un tanque?
Intenta explicarlo a una niña pequeña
cuando se encuentra frente a uno por primera vez.
¿Qué hacen los tanques en nuestro barrio?
Si tu cuerpo se estremece de miedo
y no sabes muy bien por qué,
es que sigues siendo una niña.
Pero, poco a poco, perderás la inocencia
y entenderás el bien y el mal.
Ellos no hablan, rujen,
no piensan, pero siempre tienen la razón,
no dudan, no saben lo qué es eso,
son ciegos, pero lo ven todo,
duermen tranquilos, sin pesadillas,
no tienen conciencia ni valores
y, por encima de todo,
recuerda que no quieren ser tus amigos.
2
¿Por qué dormimos con los zapatos puestos?
Para correr cuando llega el lobo.
No hay lobos en Gaza, abuelo.
No pienses tanto y aprende a correr.
Cuando te diga que corras,
hazlo con todas tus fuerzas.
3
¿Por qué cortan los olivos?
Para que no tengamos esperanza.
Pero ellos no tienen la culpa.
Eso no importa. Están vivos.
Recuerdan tiempos mejores. Son libres.
Nos hablan de nuestros mayores.
Los olivos se han vuelto muy peligrosos
porque abren ventanas a la esperanza.
4
¿Qué quieres ser de mayor?
¿Médico, policía, profesor…?
Quiero ser un ángel y volar muy alto
para ver una nueva Gaza desde los cielos.
Quiero volver a ser un niño en esa tierra nueva,
jugar sin miedo y creer todas las palabras.
5
Imagina en esa nueva Gaza,
un cine al aire libre,
juntos al caer la tarde, en familia,
compartiendo risas y gritos,
cositas para comer y beber.
Invitaremos a los niños del barrio
para que aprendan a ser actores de su propia vida.
¿Qué película te gustaría ver?
¿Cuál crees que es la apropiada? Piénsalo.
6
¿Por qué no ocurren milagros?
¿Por qué ya no creemos que sean posibles?
¡Oh benditos profetas de antaño,
maestros de los que viven con ternura,
volved aquí, a esta inmensa oscuridad que nos aprisiona,
y ayudadnos a realizar nuestro primer milagro!
7
El árbol de los deseos se está secando
y ya nadie recuerda sus ramas frondosas.
Vivimos ajenos a las lágrimas que vertieron
nuestros abuelos para mantenerlo vivo.
Ahora, las zarzas de una realidad opresora
sofocan las ramas y hojas de los sueños.
¡Pobre árbol! ¿No os da pena?
¿Qué legado dejaremos a nuestros nietos?
8
Gaza desde el cielo
oculta con un tapiz dorado
los escombros a ras de suelo.
Cierra los ojos. Imagina.
Pronto todo será distinto.
¡Queda tanto por hacer!

Autor:
Armando Lozano Hernández Militante por la paz
Estudió en Universitat Autònoma de Barcelona
Director de Espacio Ronda en Madrid



