Aniquilarán lo bello,
sembrarán rabia y horror,
empujarán la ternura por el precipicio:
Amputarán,
desmembrarán,
descuartizarán,
y se reirán de nosotros,
de todos nosotros,
a carcajada limpia,
de ti y de mí.
Crearán escenarios de miseria
con hombres, mujeres y niños sin brazos ni piernas,
cuerpos cosidos por cicatrices,
picoteados por cuervos armados.
Pero este teatro infernal
dará alas a niños que sabrán vencer lo que sea,
niños que nos enseñarán a vivir y a reír
con muñones en las extremidades,
niños que anunciarán la resurrección de lo humano,
niños más fuertes que los seres metálicos que los masacran.
Intentarán
mutilar tierras,
mutilar familias y poblados,
mutilar la historia hasta volverla irreconocible,
mutilar besos y abrazos,
mutilar cualquier resto de ternura,
mutilar palabras que hablen de paz,
y fanfarronearán ante el mundo
de que ellos son los amos de la mutilación,
con más huevos que nadie,
pero
la historia espera, espera, espera, sabe esperar,
la oscuridad espera, espera, espera, puede esperar,
hasta tragarse a los seres-sombras en su nada.
No saben que su estrategia desalmada
acabará creando nuevas generaciones de héroes.
Un estado que se alegra de niños sin piernas o brazos,
extermina las razones posibles para su existencia.
Aniquilarán lo bello,
sembrarán rabia y horror,
empujarán la ternura por el precipicio:
Amputarán,
desmembrarán,
descuartizarán,
y se reirán de nosotros,
de todos nosotros,
a carcajada limpia,
de ti y de mí.
Crearán escenarios de miseria
con hombres, mujeres y niños sin brazos ni piernas,
cuerpos cosidos por cicatrices,
picoteados por cuervos armados.
Pero este teatro infernal
dará alas a niños que sabrán vencer lo que sea,
niños que nos enseñarán a vivir y a reír
con muñones en las extremidades,
niños que anunciarán la resurrección de lo humano,
niños más fuertes que los seres metálicos que los masacran.
Intentarán
mutilar tierras,
mutilar familias y poblados,
mutilar la historia hasta volverla irreconocible,
mutilar besos y abrazos,
mutilar cualquier resto de ternura,
mutilar palabras que hablen de paz,
y fanfarronearán ante el mundo
de que ellos son los amos de la mutilación,
con más huevos que nadie,
pero
la historia espera, espera, espera, sabe esperar,
la oscuridad espera, espera, espera, puede esperar,
hasta tragarse a los seres-sombras en su nada.
No saben que su estrategia desalmada
acabará creando nuevas generaciones de héroes.
Un estado que se alegra de niños sin piernas o brazos,
extermina las razones posibles para su existencia.

Autor:
Armando Lozano Hernández Militante por la paz
Estudió en Universitat Autònoma de Barcelona
Director de Espacio Ronda en Madrid
