Nací a tan solo 300 metro del anfiteatro romano, a otros tantos de la fuente de las Ninfas y a pie de la colina donde está el templo de Hércules. Restos arqueológicos que dejaron en mí una influencia intercultural mediterránea, que al día de hoy la siento como fuente inspiradora para un mundo multicultural con una convivencia en paz entre la familia humana.

Abdo Tounsi   

La ciudad de Ammán (Filadelfia), es conocida por su rica historia romana. Durante el período romano, Ammán fue una importante ciudad comercial y administrativa en la región. Hoy en día, los visitantes pueden explorar las numerosas ruinas y sitios arqueológicos que revelan la influencia romana en la ciudad.

Uno de los lugares más destacados es el Teatro Romano de Ammán, que data del siglo II d.C. Este impresionante anfiteatro fue utilizado para albergar espectáculos y eventos públicos durante el dominio romano. Aún hoy en día, se utilizan para representaciones teatrales y conciertos, con un aforo de seis mil personas.

Otro sitio fascinante es la Ciudadela de Ammán, que también cuenta con importantes vestigios romanos. Aquí se puede encontrar el Templo de Hércules, construido durante el reinado del emperador Marco Aurelio. Además, hay restos de murallas y torres defensivas que muestran la importancia estratégica de la ciudad durante ese tiempo.

La presencia romana en Ammán no solo se limita a estos sitios arqueológicos prominentes. En toda la ciudad hay restos dispersos que atestiguan su pasado romano. Desde columnas antiguas hasta inscripciones grabadas en piedra, cada rincón ofrece una conexión con esta fascinante época histórica. Como la fuente de las ninfas, que muestra la foto de abajo.

En resumen, Ammán es un tesoro arqueológico con una rica herencia romana. Los visitantes tienen la oportunidad única de sumergirse en esta historia antigua mientras exploran los diversos sitios y monumentos que muestran la influencia duradera del Imperio Romano en esta vibrante capital jordana. Ammán, con sus siete colinas, hoy es antigua y moderna a la vez, su población ammaní es de una gran mezcla de todo el mundo árabe, especialmente del Levante árabe, que es rico de historia romana y árabe.