En tan solo un siglo, esta cultura se extiende desde la India hasta al-Ándalus, ambas regiones entran en la ecuación del imperio musulmán al mismo tiempo, es decir en el año 711.
¿Cómo era posible esta rápida expansión?
Factores hubo muchos, se destaca entre ellos:
- El mensaje espiritual y de justicia social del Islam.
- La decadencia de Estados y poderes políticos de antaño.
- La libertad de ejercer prácticas religiosas y costumbres sociales en los territorios bajo administración islámica.
“Buscad el conocimiento, aunque estuviera en China”, esta recomendación, fue para los musulmanes y en especial para los Califas una luz para dar a su Estado una fortaleza cultural que les permitió establecer sus dominios durante muchos siglos, y en consecuencia el mundo y durante diez siglos habló el árabe, tanto como lengua de comunicación como de ciencias.
Este vasto territorio desde la India hasta al-Ándalus, gobernado desde la ciudad habitada más antigua del mundo; Damasco, fue incorporando al Califato Omeya con una rapidez inusual en esos tiempos donde los medios de transportes eran muy lentos, pero al parecer el mensaje fue de tal fuerza, que antes de que lleguen las tropas musulmanas ya había musulmanes en dichas regiones.
La cultura arabo-islámica, como es sabido se basa en la continuidad de las culturas antiguas y la innovación constante del conocimiento, que dio al mundo un gran impulso que al día de hoy sigue vigente en muchos ámbitos de la ciencia, la literatura, la filosofía… etc.
Gracias a muchos historiadores y el hallazgo de muchos vestigios de esta cultura, podemos apreciar el poder de la mente humana en favor del conocimiento y la convivencia en paz.


