Lina Hourani, universitaria jordano-palestina sacrifica ganar un millón de dólares, rechazando la “normalización” con el ocupante sionista

Es una estudiante de arquitectura en la Universidad de Jordania – Ammán, puso en el horizonte elevar el nombre de su tierra natal, hasta que ella y su equipo, representantes de Jordania, llegaron a la etapa final del Concurso Internacional Bloomberg, antes de retirarse, negándose la presencia de un equipo que representa a la ocupación israelí.

Lina, que tiene 21 años, no “babeó” por el premio del millón de dólares, “cree que los principios NO son indivisibles, y si hubiera querido buscar una salida para seguir adelante con la competencia, la habría encontrado, pero la cuestión está relacionado con Palestina, y ella no soporta más concesiones, ni medias soluciones ”, según dice.

La joven, cuyos orígenes son del pueblo de “Al Masmiya Al Saghira” de la ciudad ocupada de Ramla, al noroeste de Jerusalén, no vio Palestina, pero le pintó con su pincel los cuadros más hermosos. Dice: “Mis principios NO me permiten competir con quienes distorsionaron la imagen de mi país, en un concurso internacional que aclama la belleza”.

Se pregunta: “¿Quién mató, robó y ocupó, puede dibujar la belleza?” Luego siguió: “No legitimaré su existencia, y no le daré la oportunidad de embellecer su ocupación”.

Al-Hourani afirma que “el valor del premio, que asciende a un millón de dólares estadounidenses, no abandonó mi mente. Pero yo fui educada con principios, cuya base es Palestina. Mi posición sobre el tema es absoluta, mientras que el resto de los otros asuntos son detalles que no me interesan”. Al-Hourani, que recibió miles de elogios en las redes sociales, mantiene la puerta entreabierta con respecto a la reacción oficial esperada, ya dice: “No fui sometida a ninguna presión por mi retiro, ni fui honrada ni agradecida. No sé lo que depara el futuro, pero espero que el tema tome una trayectoria positiva que refuerza mi posición”.

Al-Hourani rechaza la idea de que NO continuar en la competencia dejaría el campo libre para el ocupante, como le comentan algunos. Ella les responde diciendo: “El tema va mucho más allá del simbolismo de la decisión, esto es un rechazo. El rechazo a la “normalización académica” que forma parte del rechazo total de la “normalización” con el ocupante. No puedo medirme con quién pretende obtener una entidad a costa de la mía, esto es totalmente rechazable y es mi combate”

Continúa diciendo que: “el mayor obstáculo para la expansión del tsunami de la “normalización” con la ocupación, es la opinión pública árabe, y en consecuencia mi paso fue un intento de fortalecer esta presa de detenerle”

Y cree que su paso representa “un mensaje de agradecimiento y gratitud a quienes sacrifican su vida por Palestina, y un mensaje a los presos y heridos, de que estamos en su senda, rechazando esta entidad cancerosa (el Estado sionista)”.

Al-Hourani agregó: “Ella respeta el punto de vista de sus colegas que permanecen en la competición y no critica sus posiciones. Tienen una opinión valiosa y posiciones honorables, ven en su permanencia en la competición como una resistencia a la ocupación con otro tipo de lucha”.

El Departamento de Arquitectura de la Universidad de Jordania, había presentado una oportunidad para que los estudiantes participaran en un concurso internacional organizado por la Universidad Americana (John Hopkins), de encontrar soluciones para las ciudades de superar los efectos de la epidemia de la “Corona” a nivel económico, ambiental y urbano.

631 ciudades, que representan a 99 países, se clasificaron para la competencia, y 50 ciudades fueron nominadas para la etapa final, que las representan en la región de “Oriente Medio”, la ciudad de Ammán, junto con “Tel Aviv”


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